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Olga de Dios: De la ilustración infantil reivindicativa a la pintura provocadora.

Publicado el 11 de noviembre de 2025

Esta fiesta es una reunión de todas, todos y todes pero es también un punto de inflexión, una invitación a continuar reivindicando, a frenar el auge de los extremismos y la reacción con color, con baile, con comunidad y con activismo. Esta fiesta de Olga de Dios es mucho más que sólo una exposición. Es un lugar de encuentro, es un manifiesto… es una pequeña pero tremenda revolución

(González, 2021, p.52)

Introducción

Este estudio tiene por objeto analizar la obra y la trayectoria de la creadora gráfica Olga de Dios, buscando las claves que sirven como nexo entre su exitoso trabajo como ilustradora infantil y su reciente incursión en el mundo del arte a través de la pintura.

Para ello se hará un pequeño recorrido por sus libros más representativos analizando sus contenidos y la evolución de sus características estéticas, a continuación, se estudiarán los rasgos estilísticos y conceptuales de su primera gran exposición pictórica para, finalmente, establecer la vinculación existente entre su trabajo en ambas disciplinas.

Olga de Dios y la ilustración. Reivindicación.

Olga de Dios (San Sebastián, 1979), se formó como como arquitecta y trabajó dentro de ese ámbito profesional y como diseñadora gráfica hasta que sus inquietudes artísticas la llevaron a formarse en la Escuela de Arte número diez (Madrid). En el 2013 presentó su proyecto de fin de estudios, un álbum ilustrado titulado Monstruo Rosa, al Premio Apila Primera Impresión, resultando ganadora del certamen. El libro fue publicado por la editorial Apila y, ese mismo año, fue galardonado como mejor álbum en la categoría “International Original Picture Book” en la Shanghái Children ́s Book Fair. En el 2014 fue premiado por el colectivo LGTB+ de Madrid con el “Triángulo Cultural de COGAM” y fue seleccionado para el programa NOC (Network Originality Competition), un programa del Ministerio de Educación de la República Popular China para acercar la literatura infantil a todos los colegios chinos a través de las nuevas tecnologías.

Desde entonces Monstruo Rosa se ha convertido en un long seller, con veintidós ediciones hasta la fecha en castellano y ha sido traducido a doce idiomas. 

En un álbum como Monstruo Rosa confluyen una gran variedad de aspectos. 

Por una parte, lo artístico. El estilo tan personal de Olga de Dios se manifiesta en unas ilustraciones de técnicas digitales que combinan la ingenuidad y la espontaneidad del arte Näif con la frescura del lenguaje plástico que utilizan los niños. La ilustración resulta expresiva, atrevida, dinámica, desenfadada y divertida.  Sobre unos fondos neutros con textura de papel de acuarela con manchas de color degradadas, los personajes y los objetos están trazados con líneas indecisas, titubeantes, garabateadas, líneas que se salen de la figura, que se reiteran y superponen. Una estética basada en un dibujo de trazo aparentemente rápido, espontáneo y descuidado, que se identifica con la forma de dibujar de los niños por una sencillez, detrás de la que se oculta, sin embargo, un profundo cuidado por el detalle y una buscada imperfección (Garrido, 2019). 

En sus ilustraciones lo infantil no significa unas imágenes simplonas y de significado unívoco, sino todo lo contrario, y en ellas está presente el peso de lo pictórico, del arte de vanguardia y del diseño gráfico contemporáneo (fig.1).

Fig.1 Monstruo Rosa (2013), Olga de Dios. Fuente: Apila Ediciones.

Al fin y al cabo, el álbum infantil está dirigido principalmente a unos destinatarios muy especiales: los niños, pero también a aquellos padres y adultos interesados en los valores estéticos y educativos de la ilustración.

Por otra parte, en relación a lo literario y narrativo es fundamental la sencillez de una historia bien contada con la que todos nos podemos sentir identificados, una historia pensada para aceptar y comprender la riqueza de la diversidad. La ilustradora quiso expresar a través de la historia de Monstruo Rosa, un personaje rosa y grande en un mundo de seres blancos y pequeños, su propia experiencia personal como mujer lesbiana, pero consiguió ir más allá al convertirse en un cuento sobre los que se sienten diferentes, sea por la razón que sea, y sobre la aceptación de los demás y de uno mismo. 

A partir de Monstruo Rosa la carrera como ilustradora de Olga de Dios ha ido creciendo rápidamente, pero todo su trabajo en este campo mantendrá algunas de las características que hemos visto en su primer libro como son:

  • Protagonismo absoluto del color. Experimentación 
  • Fuerza e impacto visual 
  • Estilo fresco, ágil y espontáneo en apariencia 
  • Trazo expresivo
  • Personajes llamativos, singulares, con originalidad estética 
  • Conexión empática con los lectores a través de la ternura que desprenden
  • Optimismo y energía positiva
  • Trasmisión de valores y espíritu reivindicativo

Monstruo Rosa dio origen a una colección en la que cada uno de los personajes que aparecen al final del libro protagoniza uno de los títulos.

Así, en 2015 Olga de Dios publicó el segundo libro de la colección, Pájaro amarillo. En este cuento un pequeño pájaro tiene unas alitas tan cortas que no puede volar y contempla cada año como sus amigos migran y viajan a otros lugares hasta que, con la ayuda de un amigo, inventa unas hélices que funcionan con energía solar, energía limpia, por supuesto, e inicia un viaje que le llevará a compartir su invento con el avestruz, el avestruz con la gallina, la gallina con el kiwi, el kiwi con el oso polar … De esta forma la ilustradora introduce varios temas importantes; la discapacidad, la solidaridad, compartir el conocimiento en libertad e, incluso, el cambio climático con ese oso que debe mudarse ante el deshielo.En el año 2017 Olga de Dios publicó el tercer título de la colección, Rana de Tres Ojos.

Este álbum narra la historia de una rana que, al darse cuenta de la degradación que ha sufrido la charca en la que vive desde que nació, trata de buscar una solución para recuperar su hábitat. El libro no solo es una historia que transmite a la infancia valores de cuidado de nuestro entorno y respeto por el medio ambiente a través del reciclaje y el consumo responsable, sino que se convierte en una reivindicación del importante papel que juegan los activistas medioambientales. Con este libro quería rendir un homenaje a las personas que deciden arriesgarlo todo por defender el medioambiente. (Ruiz, 2018)

Su protagonista, Rana de Tres Ojos, decide pasar a la acción para recuperar la naturaleza en el lugar en el que vive enfrentándose a una fábrica mucho más grande que ella y mucho más ruidosa y para ello busca la ayuda de otros personajes, formar un equipo, algo que podemos entender como la lucha de los activistas de las asociaciones ecologistas frente a colosos de la producción en nuestras sociedades de capitalismo consumista. No se rinde y consigue cambiar las cosas a través de la colaboración, ese es el espíritu que transmite la ilustradora.

Todo ello a través de unas ilustraciones en las que podemos observar que mantiene una línea estilística con Monstruo Rosa, pero ha evolucionado hacia una mayor complejidad en algunos escenarios y en algunos personajes, sin renunciar a la expresividad que caracteriza su trabajo.

La propia Olga de Dios reconoce esa evolución en su estética.

Aunque el estilo gráfico de las ilustraciones es el mismo para toda esta colección, hay una evolución. Han pasado 5 años desde que hice el primer libro, durante estos años he aprendido a pensar y dibujar de forma diferente. Ahora me esfuerzo más en la representación, en ser más pedagógica en mis dibujos. En estas últimas ilustraciones se pueden identificar tipos de árboles, hábitats o animales concretos… (Barrionuevo, 2018)

 El interés en una representación de calidad pedagógica, en realidad, ya estaba presente en las ilustraciones de Pájaro Amarillo donde, por ejemplo, la ilustradora sin abandonar su estilo fresco e informal se preocupa por caracterizar cada especie de pájaro que aparece de forma fiel a la naturaleza. 

En Monstruo Rosa, su primer libro, el objetivo de llegar al público con un mensaje claro y directo y la preocupación estética en búsqueda de un estilo propio y original hacían innecesario ese mayor verismo.

Monstruo Azul es, de momento, el último título de la colección, siete años después del primero. Fue publicado en 2020, en pleno confinamiento por la expansión del coronavirus, y su aparición fue un acontecimiento en el mundo de la literatura para niños/as, por lo esperado que era por el público infantil y porque, casualmente, su contenido tocaba un tema de triste actualidad en aquellos momentos en los que se imponía la distancia social; la importancia de los abrazos, del contacto, y de la escucha para empatizar con los demás. 

A través del descubrimiento de su protagonista, Monstruo Azul, del poder de la escucha a los demás como motor de cambio social, la ilustradora reivindica, tal y como nos dice ella misma en su web, su apuesta por una sociedad en la que el respeto, la igualdad y la empatía son principios y valores fundamentales para su sostenibilidad.

Hemos destacado los álbumes de la colección Monstruo Rosa por dos motivos principalmente. Uno es que a través de ellos podemos ver un abanico variado de los temas que preocupan a la autora y que vertebran su personalidad artística combativa y otro que, al realizarlos de manera espaciada desde el 2013 hasta el 2020, podemos ver en ellos, a pesar de la evidente y necesaria continuidad y de la coherencia estilística, una evolución formal interesante que nos puede ayudar a entender su reciente faceta artística.

Pero, al margen de la colección Monstruo Rosa, Olga de Dios ha publicado otros títulos de álbum infantil en los que podemos también rastrear su afán de experimentación y su inquietud creativa que la han llevado hasta el mundo de la pintura de gran formato. 

En ese sentido podemos destacar el álbum Leotolda, publicado en el 2016, en el que la ilustradora se lanzó a un arriesgado experimento con el color, al utilizar únicamente tres colores pantones de tintas flúor, que al verse con luz negra adquieren una luminosidad estridente ofreciendo dos opciones estéticas en una. Este original cuento anticipa algunas de las características que vamos a encontrar en su pintura como la idea de entender la gráfica como juego, la composición horror vacui presente ya en algunas de las ilustraciones y la utilización de colores flúor que permiten dos visiones diferentes, con luz natural y en la oscuridad con luz fría (fig.2).

Fig. 2 Leotolda (2019), Olga de Dios. Fuente: Apila Ediciones.

Además, a raíz de la publicación de este libro, Olga de Dios expuso en Swinton Gallery (Madrid) copias de las ilustraciones del libro en impresiones seriadas y obra gráfica original de los personajes que aparecen en él, lo que supuso un primer paso en su trayectoria expositiva.

Debemos también destacar otros dos títulos muy recientes publicados por la ilustradora en EEUU, The Hips on the Drag Queen Go Swish, Swish, Swish (2020) y If you are a drag queen and you know it (2022). En ambos libros el texto es una canción y las ilustraciones las protagonizan drag queens buscando acercar la estética de este colectivo al mundo infantil. Ese componente de canción, de fiesta, está patente en los personajes que bailan animadamente contoneándose y agitando sus brazos y piernas y se potencia mediante el uso del color intenso, vibrante, divertido, en el que contrastan y conviven alegremente púrpuras, magentas, azules celestes, turquesas…  No solo bailan, sino que transmiten y contagian su alegría y optimismo a los lectores. Ese es el mismo efecto que consiguen sus pinturas en los espectadores al arriesgar en ellas con colores impactantes y estética provocadora.

Olga de Dios y la pintura de gran formato. Provocación

A lo largo de este breve recorrido por la trayectoria de Olga de Dios como ilustradora se ha podido constatar que se trata de una artista inquieta, experimentadora y atrevida, a la que le gusta enfrentarse a nuevos retos en cada proyecto, por lo que es fácil entender su incursión en el mundo del arte casi como un desafío personal y como un paso adelante en su carrera. Paso al que llega de una forma natural desde las exposiciones de sus personajes en la madrileña Swinton Gallery.

Será allí precisamente donde llevará a cabo su primera gran exposición de pintura en mayo del 2021, Spray Cocktail Party.

La exposición estaba compuesta por una serie de dibujos a tinta negra, una galería de retratos de personajes enmarcados y una colección de obras de gran formato, que incluía un políptico de cuatro tablas y dos trípticos de gran tamaño, realizadas con spray acrílico, laca y purpurina sobre tabla.

La artista plasma en sus obras un mundo poblado por personajes bien definidos en algunos casos y cercanos a la abstracción en otros. Personajes que surgen de forma improvisada, aleatoria, a partir de una mancha de pintura, de un churretón o incluso de una gota o salpicadura a la que la autora dota de vida añadiéndoles ojos y bocas de gran expresividad.

La fiesta de Olga de Dios está realizada con una técnica, el spray, que, por su vinculación con el street art y el grafiti, se asocia generalmente a lo subversivo. En este caso es una técnica que le permite a la autora trabajar de forma directa y gestual, cercana al Expresionismo Abstracto, con el que también tiene en común el gran formato (fig.3).

Fig. 3 Olga de Dios en su estudio. Fuente: Goyo Villasevil.

La propia autora reconoce que le interesa técnicamente el Expresionismo Abstracto por la forma visceral de aplicar la pintura y por cómo, desde los resultados que se obtienen de esa forma espontánea, puede trabajar en las composiciones o la creación de nuevos personajes (De Dios y Villasevil, 2021, p. 15)

Olga de Dios reivindica su activismo feminista y lo manifiesta de forma provocadora infiltrándose en el action painting, considerado por la historia del arte como un movimiento con un marcado carácter masculino en el que, no solo las mujeres fueron ninguneadas, sino que, además, se consideraba esencialmente masculino por una supuesta vinculación de la manera de pintar brusca y violenta con la virilidad.

El informalismo más impetuoso, la pintura de acción, lleva ya en su propia esencia una clara exclusión de lo tradicional y secularmente asociado a lo femenino. Solemos decir es un hombre de acción, lo que implica que la acción está asociada a lo viril o masculino. Además, ese concepto de acción se opone a todo lo que, en la visión androcéntrica del mundo, resulta apropiado para la mujer, lo sosegado, lo interior, lo estático… es más afín al mundo y a la poética de las mujeres. En el arte como en la sociedad, estos atributos, emanados de la cultura patriarcal, marcarán e manera perenne la estética y teoría del arte, limitando la capacidad de la mujer para crear libremente (Fernández, 2008, p.18)   

Curiosamente fue, sin embargo, una mujer la pionera del dripping y el all over que utiliza Olga de Dios en sus pinturas; Janet Sobel, quien, desde 1937, antes que Pollock, usó ese recurso de chorrear pintura al azar y cubrir todo el lienzo. Por otra parte, podemos observar que la obra de Olga de Dios tiene en realidad más en común con la obra de esta artista que con la de Pollock ya que comparte con ella dos importantes características estéticas que no están presentes en la obra de éste; el uso de colores brillantes y la presencia de lo näif. 

De cualquier forma, ni a Pollock, ni a Sobel hace alusión Olga de Dios de forma directa. Sí en cambio a Antonio Saura.

El título de la exposición alude directa e intencionadamente a la serie de obras de técnica mixta y serigrafías que bajo el nombre de Coctkail party realizó el artista aragonés Antonio Saura en las décadas de los 60 y 70 del siglo XX. Ese homenaje se convierte en un guiño provocador al añadir la palabra “Spray”.

En las obras de Saura de esta serie prácticamente toda la superficie se puebla de seres deformes que rozan la abstracción en los que apenas se reconocen algunas facciones, rostros que surgen, como en las pinturas de Olga de Dios, como resultado de colocar unos ojos sobre manchas de color informes, azarosas e irracionales (fig.4).

Fig. 4 Cocktail Party (1960), Antonio Saura. Fuente: Museo de Arte Abstracto de Cuenca.

La artista comparte con Saura, con el Informalismo y con el Expresionismo Abstracto la libertad creativa y la liberación de las formas e incorpora, además, a su obra significados, más allá de lo meramente artístico, que conectan con la realidad social actual.

En su exposición hay una obra clave, el tríptico titulado Welcome Party. A través de ella entendemos el sentido de la exposición, la celebración de la diversidad, una fiesta a la que estamos todos y todas invitados e invitadas, sea cual sea nuestra cultura, raza, género, identidad u orientación sexual (fig.5).

Fig. 5 Welcome Party (2021), Olga de Dios. Fuente: Goyo Villasevil.

Ese es el motivo por el que existe algo fundamental que caracteriza las obras expuestas; el optimismo, un optimismo contagioso, los personajes te invitan, te incluyen, te provocan…

 Mira, como mujer y lesbiana, me he enfrentado a muchas adversidades en la vida, y no quería renunciar a la fiesta, que la entiendo como una actitud ante la vida, para no quedarte paralizada, para seguir siempre adelante con la vida y la lucha y las reivindicaciones (Ruiz, 2021).

Esa alegría se transmite en gran medida a través del color. Colores flúor, vibrantes, rosa chicle, naranjas fosforescentes, fucsias, morados intensos, celestes, amarillos, verdes ácidos…que se potencian con el uso de purpurinas.

Ese uso del color y el sentido lúdico y rompedor nos remiten al Pop. Olga de Dios consigue de esta forma algo insólito; fusionar dos estilos que en su día fueron opuestos e irreconciliables.

Incluso, aunque con notables diferencias, la reminiscencia del Pop, junto al sentimiento positivo, la diversión, el horror vacui, la vinculación con la ilustración, lo infantil y el uso del color son características que su obra artística comparte con la corriente del Superflat japonés de Takashi Murakami (fig.6).

Fig. 6 Spray Cocktail Party #19 (2021), Olga de Dios. Fuente: Goyo Villasevil.

Si hay una palabra que recoge la tendencia que es el signo de nuestros tiempos en el arte y el diseño, esa es eclecticismo y, sin duda, la obra de Olga de Dios tiene la difícil virtud que supone la fusión de estilos anteriores de manera efectiva y, parodójicamente, original y novedosa.

Tránsito y vinculación arte ilustración

A partir del recorrido que hemos hecho a través de la obra de Olga de Dios como ilustradora hemos podido comprobar que esa faceta comparte características con su trabajo como artista como son:

– La importancia del trazo y lo gestual a pesar de las diferencias técnicas de realización. La fuerza expresiva, conseguida en ilustración con sus dibujos, a veces en forma de rayujos que se convierten en el arte en manchas, chorros y goteos, provocando en ambos casos un resultado fresco, informal, divertido y con cierto aire infantil.

– El uso del color intenso, vibrante, contrastado, explosivo…

– El horror vacui, dosificado con elegancia en las ilustraciones compaginándose con composiciones sencillas y llevado a su máxima expresión en las pinturas.

Ese acercamiento desde la estética de sus libros al mundo de la pintura ha sido progresivo y entendible como una evolución desde sus primeros títulos.  La relación entre el escenario colorista y superpoblado de elementos y personajes de las primeras páginas de Monstruo Azul (2020) y los cuadros de Spray Cocktail Party (2021) es ya fácil de constatar. Aunque en este caso, también son evidentes las diferencias. El naturalismo de la ilustración se ve sustituido por unos personajes más extraños y surrealistas en sus cuadros, la paleta de color se ha intensificado, la composición equilibrada se ha vuelto caótica, y la apariencia apacible y sosegada se ha convertido en otra de una fuerza y energía casi eufóricas. En definitiva, ha creado su particular estilo como artista de gran formato.

Otro vínculo importante entre ilustración y pintura es que ambas se pueblan de personajes que tienen historias que contar. Personajes reconocibles que aparecen en ambos mundos (como el arco iris, las nubes o los cactus) o seres informes más cercanos a la abstracción en la mayoría de sus pinturas, en los que el protagonismo recae en sus grandes ojos y bocas sonrientes o abiertas.

En su primer libro, Monstruo Rosa, los personajes nos presentan un “LUGAR maravilloso”, pero es precisamente en el último de la colección, Monstruo Azul, en el que los personajes eclosionan en ese lugar en el que las piedras, las nubes, las plantas, los árboles… tienen ojos y boca con las mismas expresiones que en su obra pictórica (Fig.7).

Fig. 7 Monstruo Azul (2020), Olga de Dios. Fuente: Apila Ediciones.

El protagonista del libro, Monstruo Azul, aprendió a escuchar e hizo que sus amigos se pararan a escuchar también a los demás y se dieran cuenta de que podían utilizar sus diferentes habilidades y capacidades para ayudar y hacer felices a los demás. De esta manera consiguieron que aquel LUGAR maravilloso se convirtiera en un LUGAR MEJOR (Olga de Dios, 2020)

En sus cuadros los personajes, indudablemente, habitan en ese “LUGAR mejor”, en ese lugar donde la diversidad y la integración se convierten en una fiesta, en una Spray Cocktail Party.

Conclusiones

Podemos decir que el tránsito entre la ilustración y el arte en el caso de Olga de Dios ha sido fácil, fluido e incluso lógico.

De hecho, no es un camino de una única dirección ya que la autora está trabajando en estos momentos de forma intensa en la pintura y, al mismo tiempo, en un álbum en el que el personaje principal procede de su galería de retratos. Ambos mundos se retroalimentan estéticamente en su obra y comparten un carácter de reivindicación social provocadora que es, el rasgo que identifica a Olga de Dios.

La artista ha conseguido romper las fronteras entre el arte y la ilustración, eliminar el límite de lo infantil, sus ilustraciones y sus obras de arte transmiten un mensaje de forma intuitiva y emocionan por igual a niños/as y a adultos/as, y dirigirse a un público de amplio espectro para hablar de valores y de cambio social de forma positiva, inclusiva y optimista, reivindicadora y provocativa, haciendo suya la máxima de William Morris: No quiero arte para unos pocos, del mismo modo que no quiero educación o libertad para unos pocos (Morris, 1884).

En muchas ocasiones, el mercado del arte o la industria cultural establece una distancia abismal con el público, convierte la producción artística en algo dirigido a un público exclusivo. En mi forma de entender el mundo, y, por tanto, mi profesión, intento romper esa distancia y acercar mi trabajo a mucha gente, que lo interpreten, lo lean, lo disfruten y lo vivan. (De Dios y Villasevil, 2021, p. 24)

Desde los libros sus protagonistas nos involucran en la lucha colectiva por un mundo mejor y más justo y desde los cuadros sus personajes nos miran y nos invitan a participar con su sonrisa en la celebración de la diversidad, haciéndonos cómplices irremediablemente en ambos casos (fig.8).

Fig. 8 Spray Cocktail Party #21 (2021), Olga de Dios. Fuente Goyo Villasevil.

BIBLIOGRAFíA:

Barrionuevo, José Antonio, “Olga de Dios y Rana de tres Ojos”. En: Un periodista en el bolsillo (en línea), 2018. En: https://unperiodistaenelbolsillo.com/olga-de-dios-rana-tres-ojos/ (Consulta abril 2022).

De Dios, Olga y Villasevil, Goyo: “Una fiesta para todos los públicos”. En: Spray Cocktail Party, catálogo de la exposición (Madrid, 2021). Madrid: Autoedición de Olga de Dios, 2021.

De Dios, Olga, Monstruo Azul. Alagón: Apila Ediciones, 2020.

De Dios, Olga, Leotolda, Alagón: Apila Ediciones, 2019.

De Dios, Olga, Monstruo Rosa. Alagón: Apila Ediciones, 2013.

Fernández, Andrea, Cuando la esencia es masculina. Género y sexo en el Informalismo y el Expresionismo Abstracto. Alicante: Centro de estudios sobre la mujer. Universidad de Alicante, 2008.

Garrido, Raquel, Texto e imagen. La experiencia lectora en el álbum infantil ilustrado. Pamplona: Cénlit Ediciones, 2019.

González, Semiramis: “La fiesta y la revolución”. En: Spray Cocktail Party, catálogo de la exposición (Madrid, 2021). Madrid: Autoedición de Olga de Dios, 2021.

Guardiola, Javier “El elogio de la diversidad de Olga de Dios”. En: ABC Cultural (en línea), 2021. En: https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-elogio-diversidad-olga-dios-202105102007_video.html (Consulta marzo 2022).

Morris, William, Art and socialism, transcripción del discurso de W. Morris el 23 de enero de 1884. En: https://www.omegalfa.es (Consulta junio 2022).

Ruiz, Rafa, “Olga de Dios entrevista a una rana de tres ojos”. En: El Asombrario and Co, Diario Público, (en línea), 2018. En:  https://elasombrario.publico.es/olga-de-dios-entrevista-rana-de-tres-ojos/ (Consulta abril 2022).

Ruiz, Rafa, “Olga de Dios monta la gran fiesta del spray y la tolerancia”. En: El Asombrario and Co, Diario Público, (en línea), 2021. En: https://elasombrario.publico.es/olga-de-dios-fiesta-spray-tolerancia/ (Consulta abril 2022)

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